Sonidos saludables

Juegos con sonidos para la salud

Hoy en día se puede encontrar la terapia de la música en diversos ámbitos de la vida. Existen diferentes modelos de terapia, pero todos ellos buscan promover la salud mental y física.



Musicoterapia  activa y receptiva


En la musicoterapia receptiva, quien recibe el tratamiento y su terapeuta escuchan música juntos y hablan después sobre la experiencia auditiva. Por medio de la concentración específica en la audición mejora la auto-conciencia y el proceso de auto-observación es estimulado logrando aclarar sus propias confusiones y facilitando una rápida mejoría.

Dentro de la musicoterapia receptiva, se distinguen dos formas:

1 El terapeuta utiliza sonidos  o música específica  grabada desde un reproductor de cualquier plataforma, CD, mp3,etc.

2 El terapeuta produce los sonidos ejecutando instrumentos como cuencos, cordófonos, flautas, tambores…

Cuando el cliente / paciente une los lazos de esta experiencia con muy tempranas experiencias con los sonidos. Este impacto de la música meditativa emocional permite una relajación física y mental, que se desarrolla en las aplicaciones de las terapias de sonido.

La musicoterapia receptiva  utiliza diversos estilos de música tales como del Lejano Oriente, la música europea o clásica, para intervenir en la condición de cada persona en particular la percepción de los propios sentimientos y pensamientos que pasarán a estar en primer plano.

La musicoterapia activa pone su interés en el proceso de ejecución activa de los Instrumentos. Particularmente instrumentos no europeos tienen un muy especial atractivo y proporcionan una ayuda para la musicoterapia activa, por lo que parecen estár previstos para ello.

 Una estricta delimitación, precisa de (pasiva) y (activa) no debe ser analizado en este caso ya que se ejecutan varios instumentos junto al terapeuta , no obstante actividad y pasividad son a menudo un cambio natural, se complementan entre sí y se influyen una a la otra. En los instrumentos de sencilla ejecución y profunda expresión se encuentra una piosibilidad de auto-conocimiento y Auto-descubrimiento.

Una terapia de música siempre es útil para ser capaz de lidiar con los sentimientos no verbales y los conflictos sin elaborar . Se aconseja entonces, si la gente tiene problemas de percepción y expresión de los propios sentimientos. Ambas formas de terapia son un buen acompañamiento para las personas en este a veces difícil proceso.



Los objetivos generales de la musicoterapia

relajación y control de estrés físico y mental Reducción de las inhibiciones y ansiedad cambios de comportamiento positivos La detección de las fuerzas emocionales y creativas Promoción y mantenimiento de la salud
 Promoción de la conciencia de sí mismo y la capacidad de comunicarse
Desarrollo de la expresión emocional Desarrollo de la estabilidad física y mental

¿Cómo funciona la música en nosotros? En un ambiente protegido, se puede comenzar por tocar juntos e improvisar, las áreas emocionales profundas se hacen terapéuticamente accesibles.

Los principales componentes como el sonido, desencadenan emociones y pueden ser traducidos a sonidos. Otro componente es el ritmo que está profundamente arraigada en las sensaciones físicas.

El ritmo se asocia con alteraciones del sentido del tiempo, planificación y organización. El ritmo es una excelente conexión , porque sabemos y experimentamos en nosotros mismos procesos físicos tales como el ritmo cardíaco, ritmo respiratorio, el sueño y los ritmos de vigilia acompañar a nuestras vidas. La melodía suele tener un alto valor de reconocimiento. Esto habla de la persona o de lo más individual en nosotros. La música es la forma más antigua y original, que se utiliza para recuperar la salud general.